. ¿A QUE TE PODES ACOSTUMBRAR?

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martes, 24 de mayo de 2011

y cuando nos poníamos a hablar a las dos se nos llenaban los ojos de lágrimas y no terminábamos nunca esa conversación pues no nos animábamos a vernos llover y a llover.
hasta que nos abrazamos, nos abrazamos porque ya no daba más, porque queríamos terminar de decir todo eso que, quizá, sólo podíamos decir con el abrazo y con él fue que nos inundamos en un mar inmenso de libertad, tristeza y desasosiego, pero juntas.
te quiero.

domingo, 17 de abril de 2011

miércoles, 29 de diciembre de 2010

sábado, 25 de diciembre de 2010

cómo un ciego frente al mar.

-Soy una sábana.
Soy una sábana y me voy a ir volando como todas las cosas que no pesan nada.
-¿una sábana?
no sos una sábana.
-si, si. Soy una sábana, de esas que... de esas que se rompen, de esas que... cuando son nuevas, viste? son re lindas, re suaves y estás en cualquier lado y decís "chau, yo me voy a acostar con mi sábana nueva supercómoda y suave" y cuando te acostás, CHAU, la gloria, entendés de lo que te hablo?
-si, si, algo entiendo, entiendo lo de las sábanas, pero no se porque vos decís ser una.
-es simple, como un gil usás esa sábana todos los días, hasta que llega un punto en el que... bueno, se ensucia, pasan esas cosas, y la mandás a lavar... y que se yo, te cansas un toque de la sábana y empezás a usar otras... y llega un punto en el que no la usás más... quizá incluso te llega otra sábana nueva... me seguís?
-te sigo, te sigo.
-y no la usás más y a menos que la veas un día en el último rincón de tu armario o en una foto, quizá nunca más te acordás de ella.
-bien, y ahora, vos... no sos una sábana no te voy a guardar en el ultimo rincón de mi armario.
-medio que si, tenés que ser un poco más metafórico.
-giladas decís.

jueves, 9 de septiembre de 2010

Je n'ai rien à dire
je n'ai rien a ajouter
je suis et je suis pas
je veux rien dire et j'espère rien
je suis un zéro
à ce moment là, la vie passe seulement
elle passe et elle n'a rien a dire
elle est une ligne recta
sans principe et sans final
tout peut passer et sera rien pour moi
c'est tout égal
et cela est égal pour moi
oui, non,
c'est la même chose

martes, 17 de noviembre de 2009

Hoy me habló un hombre en la parada del colectivo. El otro día también estaba, y creo que también dijo algo, no sé, no lo oí o no quise oírlo, generalmente la gente que me habla en la calle me da temor, me inhibe, no sé como reaccionar. Aunque simplemente me pregunte la hora, he mentido, eh dicho que no tenía reloj, porque era lo primero que me salía, he esquivado gente y he hecho que no escuchaba preguntas. Aquí estoy y no siento culpa ni por robar mandarinas ni por decir que no tengo reloj, no puedo hacer nada más, sólo ver a la gente pasar, de un instante a otro, entran y salen de tu vida, son algo y después ya no son nada, o siguen siendo algo por mucho tiempo, pero en general van y vienen, ninguno se queda, todos con una cultura nómade van desapareciendo de a poco, sin que te des cuenta, y es que si, no te das cuenta, mientras uno se va yendo otro va llegando y así los vas reemplazando, aunque no te guste esa palabra, los vas cambiando, ninguno vale mas que ninguno, o si, pero a veces no queres decirlo, algunos viven cerca y después se van lejos, lejos, mientras que unos pueden vivir siempre a mitad de camino y otros pueden mudarse constantemente. Podes tener un vecino que de pronto se va a vivir a la luna y de pronto es tu vecino de nuevo, y de pronto vive a 20 cuadras y de pronto es tu vecino y de pronto se va a la luna en su viaje de ida, o vos te vas a la luna, pero de cualquier modo ninguno saca boleto de vuelta. Y así vamos y volvemos, o vamos. Van y vuelven. O van. O vuelven.